Un Plan de Continuidad describe cómo actuará la empresa ante una crisis y define claramente:
Se reduce el tiempo de recuperación operativa
Se protege la imagen institucional
Se minimiza impacto financiero
Se controla el flujo de información
Se fortalecen decisiones directivas
Se evitan declaraciones improvisadas
Se mantiene confianza de clientes y colaboradores
Identificación de procesos críticos
Reducción de la incertidumbre en la toma de decisiones